Lo poco que estuve en medicina, me sentí una persona plena, por mucho que rezongara por el poco tiempo de ocio y sueño que se tenía versus la cantidad de pruebas que se daban. Todo era parte de la aventura que significaba recorrer el camino a la meta.
Dicen que no es malo que esté ahora en kinesiología, incluso yo misma me había convencido de aquello, porque está en el área de salud.
Pensaba en terminar como kinesióloga y después entrar a terminar medicina, pero por alguna razón me siento como en el camino equivocado, cosa que resulta en exceso desesperante. Me di cuenta de aquello cuando fui al psiquiatra (aunque por otro motivo) y él me dijo: ¡qué haces en kinesiología si quieres estudiar medicina!
No hay comentarios:
Publicar un comentario