viernes, 19 de septiembre de 2008

Detección del problema


Las psicólogas de bachillerato tenían razón. Ellas no querían en un principio recomendarme para medicina por mi exceso de sensibilidad, yo mal interpreté lo que ellas dijeron, no se trataba de ponerme a llorar con el paciente por su enfermedad y quedar congelada sin hacer nada. Resulta que se me hace bastante difícil controlar las emociones de la vida de lo académico, se trataba entonces de que no tengo que dejar que estas emociones arruinen mi trabajo, mi ánimo y sobre todo me dejen sin motivación.

Ahora que pasé por todo eso lo comprendo y estoy en vías de repararlo.

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